Somos Carla y Polo... ¿Quieres conocernos?
Somos Carla y Polo. Tenemos 32 años cada uno y formamos una relación sólida desde hace 10 años. Decidimos abrir la relación y adentrarnos en el mundillo liberal bastantes años, ya que nos apasiona el morbo y las inmensas posibilidades y formas en las que se puede experimentar el placer. Hemos cumplido fantasías y disfrutado de muchas maneras, pero aún nos quedan infinitas cosas por descubrir.
Morbastic es un proyecto mitad artístico, mitad erótico. Queremos compartir con vosotros nuestras experiencias a través de la creatividad, haciéndoos partícipes de nuestros más profundos deseos y fetiches. Lo hacemos a través de la literatura y la ilustración eróticas, con relatos y viñetas que van desde lo sugerente y lo elegante hasta el lado más salvaje, explícito, obsceno y lascivo.
Polo y Carla... ¿Por qué esos nombres?
Se convirtieron en nuestros pseudónimos cuando vimos la serie Élite. Era la primera vez que veíamos en televisión una relación cuckold. Y enseguida nos sentimos identificados.
Si leéis nuestro blog sabréis por qué.
¿Quién es Carla?
Carla es un ángel. Tiene la forma de bostezar más adorable de la historia y su cuello por detrás es un imán para mis labios. Siempre huele bien, incluso sin perfumarse, y su labio inferior es la cosa más blandita que he probado nunca. Me contagia sus gestos y expresiones faciales constantemente, lo cual le hace mucha gracia.
Sus manos y sus pies siempre están fríos, pero su vientre es un remanso de paz. Su culo es una oda a la ergonomía; y sus ojos, dos olivas negras. Aparte de un ángel carnal, es también un ser de luz. Es capaz de entender a las personas mejor que nadie y si hubiera un Nobel de la empatía, se lo llevaría todos los años. En el sexo, Carla es una moneda al aire: a veces sumisa, a veces altiva.
A veces cariñosa, a veces una guarra. Pero lo mejor de todo es su mente: la tiene más abierta que el coño cuando folla con pollones.
¿Quién es Polo?
Polo es un guarro. Siempre ha tenido mucha curiosidad por experimentar las nuevas fantasías que se le pasan por la cabeza y nunca ha tenido ningún reparo en llevarlas a cabo. Le admiro por ello. No tiene el miedo que sufrimos todos en este mundillo al qué dirán. Su inteligencia emocional es envidiable (no sabe lo que son los celos).
Tiene la mente más abierta y con menos prejuicios que he conocido, y esa es una de las cosas que me enamoró de él. Sabe muy bien escuchar y comprender a los demás, quizá por eso es tan buena pareja sexual. Sin embargo, como pareja sentimental no se queda atrás. Es súper divertido, despreocupado y optimitista, el mejor complemento para una mujer milenial educada en una sociedad patriarcal.
En definitiva, el mejor amigo y la mejor pareja sentimental y sexual que podía tener.